Según Nuria Capdevila-Argüelles, «su trayectoria impresiona por el cambio de género artístico (del papel, la acuarela y la tinta a la madera, la escayola y el granito) y estilo (del modernismo a la vanguardia) en un tiempo muy breve. En poco más de diez años, despliega como ilustradora, usando tinta china y acuarela sobre papel. Después domina la técnica del vaciado en escayola y bronce para alcanzar a continuación una sorprendente maestría en la talla de madera, aplicando, a finales de su vida, martillo y cincel a la piedra y al granito». Gracias a su escultura, fue aceptada en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes de 1930 y de 1932. Su mejor escultura fue el busto Zenobia Camprubí (esposa de Juan Ramón Jiménez). En el tema de ilustración suelo combinar modernismo y simbolismo, ilustró los cuentos que escribe mi hermana, Consuelo Gil Roësset de Franco. Mi trabajo es considerado uno de los ejemplos más duros y singulares del expresionismo español. En junio de 1930 me...
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